Blog Enjoy the Silence

El lugar perfecto para poder escuchar nuestra voz interior

Nacido para volar

PearlJam es una de esas bandas que no logro descifrar completamente bien. Es una excelente banda de rock alternativo que tiene muy buenas canciones. Pero que por alguna razón no llega a captar toda mi atención al punto de considerarme como un verdadero fan. Sin embargo, las canciones que me gustan de ellos, definitivamente que las considero muy buenas. Es como si tomara una lista de las cosas que no me gustan, y con unas cuantas canciones ellos vinieran y me callaran la boca. Y una de esas canciones es la que he decidido tomar ahora que celebro un año mas de vida. Hablo de la canción «Given to Fly» («Nacido para volar»).

Partiendo del hecho de que son una banda de rock alternativo básicamente, es lógico imaginar que el ritmo de esta canción es fuerte. Pero lo que la hace especial es que al escucharla de inicio, no parece una típica canción de rock. Empieza con un ritmo lento, suave, que poco a poco va subiendo de intensidad. No es la típica canción de rock, pero si es la típica canción que capta toda mi atención. Creo que todo se debe a esa combinación de ritmos o tiempos, o como quiera que sea como se llamen. Tiene una fuerza muy marcada desde la batería, y conforme avanza se van agregando todos los demás elementos.

Hasta el punto en el que se combina perfectamente la intensidad de la melodía con el grito de la letra, cuando expresa con tal emoción, el mensaje principal de la canción. O al menos el mensaje que yo quiero imaginar que es el principal. El que puede describir una lucha eterna entre circunstancias adversas y la victoria final que no deja lugar a dudas de quien es el vencedor. Una persona especial entre todos. Alguien nacido para volar.

No tengo la menor idea de lo que realmente quisieron expresar. Esto solo es parte de mi sentir al escuchar esta canción. Podría ser que el mensaje sea otro totalmente diferente, pero a mi me gusta escucharla y sentirla de la forma que la imagino. Es algo que me da mucha paz y de verdad me emociona mucho cada vez que la escucho.

Está un poco lejos de poderse considerar como una canción Gospel, pero me resulta inevitable escuchar algunas frases y no relacionarlo con la mas grande victoria de la humanidad. Que por cierto la hizo alguien siendo humano, pero que a su vez era Dios mismo. Algo complicado de entender para nuestras limitadas mentes. Y mas aun para nuestros limitados corazones incrédulos.

Y esta es una de las razones que precisamente hacen que esta canción me guste tanto. Porque de alguna forma expresa un mensaje en lenguaje humano terrenal, para que podamos sentirlo y vivirlo como si fuéramos nosotros mismos. Nos cuesta tanto entender y mucho mas aceptar las verdades divinas que nos gobiernan, que siempre terminamos encerrados en nuestra propia humanidad. La misma humanidad que nos hace vulnerables a tantas cosas, y la que nos aleja de la única fuente verdadera de felicidad. Siempre vamos a racionalizar el hecho de que alguien haya nacido para volar completamente, en todo el sentido de la palabra, y que haya sido capaz de lograr la mayor victoria que nos podamos imaginar. Vencer a la muerte.

Creo que no logramos dimensionar ese hecho en toda su magnitud. Después de todo es algo que no se puede entender con la mente, sino solamente creer con el corazón. Creo que muchas veces imaginamos que vencer a la muerte podría ser el caso de alguien que sobrevive a un dramático y aparatoso accidente. O el caso de alguien que estuvo en alguna guerra y sobrevivió a tantas situaciones en donde pudo haber muerto. Quizás incluso podamos pensar en el caso de personas que han luchado contra enfermedades terribles y pudieron sanar.

Nuestra mente limitada puede considerar que a lo mejor esas situaciones son ejemplos de vencer a la muerte. Pero seguimos siendo humanos y se nos olvida que luego de esas pequeñas grandes victorias, siempre llegará el día de la muerte definitiva. Pero, y si por un momento abrimos el corazón y creemos que en realidad existe la posibilidad de una vida eterna. Completamente diferente a la que imaginamos. Una vida eterna en donde ni siquiera nuestros cuerpos serán iguales. Una vida eterna en donde «no duela crecer». En donde solo alguien nacido para «volar» pueda estar.

Quiero entender que volar en este caso se refiere al hecho de creer en absolutamente todo. Creer que todo es posible. Tal como la la letra de esta canción trata de expresarlo de alguna forma. Creer que se pueden vencer todas las adversidades posibles para finalmente volar libremente, sin ataduras de ningún tipo, y sobre todo, sin ese sentimiento de orgullo humano de haberlo logrado. Simplemente sentir esa libertad de la victoria, y al mismo tiempo compartir todo el amor posible con los demás. Sin importar si fueron los que provocaron nuestras dificultades.

Definitivamente que dar amor luego de haber recibido tanto dolor no está al alcance de ninguno de nosotros. Solamente lo puede lograr alguien nacido para volar desde el principio. Pero a pesar de que no podamos lograrlo completamente, sí tenemos el ejemplo y la convicción de que podemos intentarlo siempre que decidamos hacerlo.

Creo que esta canción me toca muchos sentimientos por esa forma tan humana de llevarnos a ver ese ejemplo divino. Cuando estamos encerrados en nuestros propios problemas o dificultades viene una canción un poco alocada y nos saca de ese entorno mental y nos anima de una forma simbólica a luchar.

Porque aunque parezca que a veces no estemos sintonizados con nuestro ambiente o las personas que nos rodean, no significa que no podamos conectar. Posiblemente sea nuestra propia decisión hacerlo de esa forma. Y no por eso quiere decir que lo estemos haciendo mal. Quizás sea nuestro caparazón para protegernos a nosotros mismos.

Sé que a veces hay momentos en los que parece que nada puede salvarnos, que estamos solos, encerrados. Simplemente esperando algo que nos cambie de dirección. Y ese algo nunca llega, o parece que nunca llegará. Hasta que de pronto viene una gran ola y nos da con toda su fuerza en la mandíbula y nos tumba. Pero después de ese golpe pareciera que reaccionamos y sentimos como si nos salieran alas. Y ahora todos nos ven. ¡Volando! Con todo ese sentido de orgullo humano que produce la satisfacción de haberse sobrepuesto a toda adversidad.

Pero aún así esa victoria quedaría en nada si la comparamos con la de quien enfrentó al mismo mar en una tempestad en medio de la noche. No hay orgullo humano que pueda superar la majestuosidad de ver a una persona poner de rodillas al mar, y hacerlo callar y transformar esa tempestad en una calma total. Al punto tal de darle paz a todos los que minutos antes sentían que morirían ahogados.

Me gusta mucho toda la primera parte de la canción. Es exactamente ese sentimiento de sentirse derrotado y de pronto, de donde menos lo podemos imaginar, sale una fuerza que nos ayuda a seguir. Y nuevamente sale esa comparación humanizada que hace que nos apropiemos de la letra y de la melodía por completo.

Y lo que me hace pensar que está inspirada en una obra divina es toda la segunda parte. Donde narra de una forma un poco más explícita que no se trata de cualquier persona. Sino de una que es capaz de regresar a donde le hicieron daño para dar amor. Todo el amor que se pueda imaginar. O todo el amor que alguien sea capaz de recibir, dependiendo de cómo lo queramos ver.

Ese tipo de perdón no está al alcance de nosotros los limitados humanos. Solo alguien nacido para volar realmente, podría devolver amor a quienes lo apuñalaron y lo desnudaron para avergonzarlo. Alguien que en lugar de tomar venganza, regresó para romper cadenas y hacer que todas las personas que quisieran, pudieran ser libres de toda la amargura y el mal que podemos crear los humanos.

Pero como la canción está escrita por humanos, no puede faltar ese toque de orgullo o si se quiere de venganza en algunas frases. Cuando se refieren a quienes lo humillaron como «cabrones» (por decirlo un poco suave). Como diciéndoles en su cara: «¡miren, sigue de pie!» «No pudieron vencerlo». Y aun así viene de nuevo a ustedes para darles un amor verdadero que nadie puede igualar. Un amor que perdura siempre.

Como dije al principio, esta canción toca muchos sentimientos por esa semejanza con las situaciones que podemos enfrentar a lo largo de la vida. Personalmente es una canción que me toca porque puedo apropiarme del mensaje que creo que tiene escondido. Sé que si tan solo nos permitimos levantar la mirada al cielo, podemos ver un extraño punto de amor. Podemos ver el rostro de quien nació para volar y derrotar a la muerte en todo sentido.

Pueda que suene demasiado espiritual. Pero quiero permanecer firme en lo que creo y compartirlo para quienes así lo quieran recibir. Porque puedo hablar con propiedad al decir que no hay un amor más puro y más especial, que el que Dios puede darnos por medio de su hijo Jesús. Quien pudo vencer a todo. Y a quien ni la muerte pudo derrumbar.

Ahora que cumplo cincuenta años de vida, pienso que definitivamente no podría estar aquí si Dios no lo hubiera permitido. Porque tengo muy claro que levantarnos cada día depende solamente de Él. Que nosotros somos tan vulnerables que no podemos ni siquiera asegurar si el día de mañana nos vamos a poder levantar. Somos tan pequeños que el solo hecho de enfrentar un diagnóstico ante una enfermedad nos hace temblar.

Sé que tenemos la voluntad para superar casi cualquier situación. Creo que todos tenemos es instinto de supervivencia que nos hace únicos y especiales. Pero también sé que hubo alguien que nos hizo de esa forma, a su imagen y semejanza. Y que además de darnos la fuerza para superar adversidades, también nos ha dado de su amor para que lo recibamos y seamos capaces de darlo también a los demás.

También sé que algún día me tocará partir. Y deseo con todo mi corazón, que ese día yo también pueda ser capaz de volar, alto, ancho, entero. Quiero creer que yo también he nacido para volar, junto a Él.

Pudo aceptarlo, pero no lo hizo.
Un mal momento, nada pudo salvarlo.
Solo en un pasillo, esperando, encerrado.
Se levantó, salió de allí, corrió cientos de millas.
Llegó al océano, fumó un cigarrillo en un árbol.
El viento se desafió, y él lo puso de rodillas.

Una ola se estrelló como un puño en la mandíbula.
Le dio alas, «Oye, míralo ahora».
Brazos abiertos con el mar como su suelo.
Oh, poder.
Está volando.
Entero.
Alto, ancho!

Flotó de vuelta porque quería compartir
su llave de las cerraduras de las cadenas que vio por todas partes.
Pero primero lo desnudaron, y luego lo apuñalaron.
Por hombres sin rostro, bueno, cabrones.
¡Sigue en pie!
Y todavía da su amor, aun lo regala.
El amor que recibe es el amor que se guarda.
Y a veces se ve un punto extraño en el cielo.
¡Un ser humano nacido para volar!.

¡Volando!
Oh-oh
¡Alto, volando!
Oh-oh
¡Está volando!
¡Oh, alto!
Oh-oh-oh, oh-oh

Given to Fly – Pearl Jam

Pudo aceptarlo, pero no lo hizo. Un mal momento, nada pudo salvarlo. Solo en un pasillo, esperando, encerrado. Se levantó, salió de allí, corrió cientos de millas. Llegó al océano, fumó un cigarrillo en un árbol. El viento se desafió, y él lo puso de rodillas. Una ola se estrelló como un puño en la mandíbula. Le dio alas, «Oye, míralo ahora». Brazos abiertos con el mar como su suelo. Oh, poder. Está volando. Entero. Alto, ancho! Flotó de vuelta porque quería compartir su llave de las cerraduras de las cadenas que vio por todas partes. Pero primero lo desnudaron, y luego lo apuñalaron. Por hombres sin rostro, bueno, cabrones. ¡Sigue en pie! Y todavía da su amor, aun lo regala. El amor que recibe es el amor que se guarda. Y a veces se ve un punto extraño en el cielo. ¡Un ser humano nacido para volar!.

Pudo aceptarlo, pero no lo hizo. Un mal momento, nada pudo salvarlo. Solo en un pasillo, esperando, encerrado. Se levantó, salió de allí, corrió cientos de millas. Llegó al océano, fumó un cigarrillo en un árbol. El viento se desafió, y él lo puso de rodillas. Una ola se estrelló como un puño en la mandíbula. Le dio alas, «Oye, míralo ahora». Brazos abiertos con el mar como su suelo. Oh, poder. Está volando. Entero. Alto, ancho! Flotó de vuelta porque quería compartir su llave de las cerraduras de las cadenas que vio por todas partes. Pero primero lo desnudaron, y luego lo apuñalaron. Por hombres sin rostro, bueno, cabrones. ¡Sigue en pie! Y todavía da su amor, aun lo regala. El amor que recibe es el amor que se guarda. Y a veces se ve un punto extraño en el cielo. ¡Un ser humano nacido para volar!.

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Conoceme

Mi nombre es Luis Rodríguez.
Este pequeño espacio al que he llamado Enjoy the Silence, o Disfrutar del Silencio, ha nacido de una forma espontánea. Llegó casi sin pensarlo, como una idea que vino de pronto. Y de inmediato se convirtió en una forma de expresión muy personal en muchos sentidos de mi vida. Surgió como respuesta a una simple pregunta: ¿qué es lo que realmente te gustaría hacer, aunque no recibieras ningún pago por hacerlo?