Blog Enjoy the Silence

El lugar perfecto para poder escuchar nuestra voz interior

I have a dream – ABBA

«Tengo un sueño, una canción que cantar»

Ya he contado que mis primeros recuerdos de música provienen de una vieja caja de madera que tenía mi papá. Adentro tenía un tocadiscos donde ponía los acetatos de su colección. Nunca le he preguntado, pero siempre ha asumido que, si los escuchaba, seguramente se debía a que eran sus favoritos. Y de esos discos favoritos, recuerdo canciones del grupo sueco ABBA. Siempre me gustaron sus canciones, desde niño. Y al crecer han permanecido ahí en la memoria. Salen por momentos.

Hace algunos años salió la película Mamma Mía!, en formato de musical, precisamente basado en las canciones e historias de ABBA. Tanto en la película original, como en la continuación que salió algunos años después. Es la única película en formato de musical, que me gusta. Creo que todo se debe a la influencia de las canciones de ABBA.

Para mí, la música es un relajante infalible. Siempre ha sido una válvula de alivio o de relajación. No importa el género que escuche, siempre me permite escapar por un momento de la realidad, y poder soñar o desear que las situaciones de la vida sean diferentes. Además, mis días siempre tienen música para acompañarme. Es un ingrediente básico en mi día a día. Y a veces, dentro de ese día a día cotidiano, hay canciones que vienen a la memoria, y de pronto se convierten en una especie de himno del día, o de la semana, o del mes. Y ese es precisamente el caso ahora. Así que quiero compartir mi himno de este día. Mi válvula de escape.

Porque hoy tengo un sueño, una canción que cantar. Una canción que, de principio a fin, puede llenar mi mente y reconfortar mi ser ante un momento de tristeza. Una canción que me ayuda a lidiar con lo que sea. No importa qué tan difícil pueda ser, o qué tan oscuro pueda sentir todo al rededor. Siempre tengo una canción en cada momento especial, para disfrutar, para soñar. Puedo escucharla una sola vez, o miles de veces. No importa.

Este blog inició cuando decidí escribir y expresar cosas personales de una forma libre. En el primer capítulo me auto describí como un soñador, y no tengo problemas en volverlo a admitir. Creo en los cuentos de hadas de las historias de la televisión. Y sueño con que el futuro y el final de cada historia, sea siempre feliz. Sueño con que el final de mi historia sea siempre feliz. Así es mi naturaleza, y así me defino como persona. Me siento bien de poder escribirlo. Y me hace mucho bien poder escribirlo en este momento.

Creo en ángeles. Cómo no podría creer en ellos si he tenido la dicha de estar a su lado en muchas ocasiones, de muchas formas. Por qué no podría creer en ángeles, si he sido cuidado por uno muy especial desde niño. Por qué no podría creer en ángeles, si los he visto con mis propios ojos. Creo que, si pudiéramos abrir los ojos verdaderamente, podríamos ver más ángeles alrededor de lo que nos imaginamos. Ángeles desconocidos, o sin rostro familiar. O ángeles que aparecen por momentos, para ayudarnos cuando lo necesitamos.

Cómo no podría ver algo bueno en todo, si a pesar de los problemas, la vida me ha dado la oportunidad de apreciar cada detalle especial que tiene para mí. Quizás me haya costado ver las cosas buenas en algunos momentos, pero le doy gracias a Dios, por permitirme ver lo hermosa que puede ser la vida, cuando apreciamos lo que tenemos a nuestro lado. A las personas que nos aman, a las que amamos, y todos esos momentos que podemos compartir juntos. No importa si las personas nos han dejado para adelantarse en el camino de la vida, o si permanecen con nosotros.

Y en mi caso, cuando sepa que es el momento adecuado para mí, cruzaré el arroyo. Me gusta esa frase, me gusta imaginarlo de esa forma. Porque tengo un sueño, una ilusión que me ayuda a enfrentar la realidad. No importa si esa realidad es oscura o cristalina. Siempre tengo un sueño en mi mente, en mi imaginación. Porque tengo bien claro cuál es mi destino. Se que mi destino hace que ese camino valga la pena, y aun siguiendo por la oscuridad, siempre queda otra milla. Siempre podemos seguir avanzando y creciendo hasta el último día.

Tengo un sueño, una canción para cantar
Para ayudarme a superar cualquier cosa
Si ves la maravilla de un cuento de hadas
Puedes tomar el futuro
Incluso si fallas
Yo creo en ángeles
Algo bueno en todo lo que veo
Yo creo en ángeles
Cuando sé que es el momento adecuado para mí
Cruzaré la corriente – Tengo un sueño

Tengo un sueño, una fantasía
Para ayudarme a atravesar la realidad
Y mi destino hace que valga la pena
Empujando a través de la oscuridad todavía otra milla
Yo creo en ángeles
Algo bueno en todo lo que veo
Yo creo en ángeles
Cuando sé que es el momento adecuado para mí
Cruzaré la corriente – Tengo un sueño

I have a dream – ABBA

Comparto una de las versiones que más me gusta. Por cierto, de la película «Mamma Mía!  Here we go again», y parte de mi lista personal.

“Tengo un sueño, una canción para cantar. Para ayudarme a superar cualquier cosa. Si ves la maravilla de un cuento de hadas. Puedes tomar el futuro. Incluso si fallas. Yo creo en ángeles. Algo bueno en todo lo que veo. Cuando sé que es el momento adecuado para mí cruzaré la corriente – Tengo un sueño. Para ayudarme a atravesar la realidad. Y mi destino hace que valga la pena. Empujando a través de la oscuridad todavía otra milla. Yo creo en ángeles. tengo un sueño”

Deja tu comentario


“Tengo un sueño, una canción para cantar. Para ayudarme a superar cualquier cosa. Si ves la maravilla de un cuento de hadas. Puedes tomar el futuro. Incluso si fallas. Yo creo en ángeles. Algo bueno en todo lo que veo. Cuando sé que es el momento adecuado para mí cruzaré la corriente – Tengo un sueño. Para ayudarme a atravesar la realidad. Y mi destino hace que valga la pena. Empujando a través de la oscuridad todavía otra milla. Yo creo en ángeles. tengo un sueño”

Categorías

Conoceme

Mi nombre es Luis Rodríguez.
Este pequeño espacio al que he llamado Enjoy the Silence, o Disfrutar del Silencio, ha nacido de una forma espontánea. Llegó casi sin pensarlo, como una idea que vino de pronto. Y de inmediato se convirtió en una forma de expresión muy personal en muchos sentidos de mi vida. Surgió como respuesta a una simple pregunta: ¿qué es lo que realmente te gustaría hacer, aunque no recibieras ningún pago por hacerlo?