¡Si, lo sé! Es necesario aclarar qué es todo eso mi consola de juegos BrainStation Plus y los modelos que les mencioné anteriormente. Pero antes quiero aclarar que no se trata de ninguna nota de publicidad, haciendo referencia a los grandes fabricantes de consolas de videojuegos. Simplemente fue una ocurrencia de mi propia imaginación en un momento de poco raciocinio adulto, o quizás como secuela de la carencia de una verdadera consola de juegos en toda mi vida.
Me pareció fuera de lo común, referirme al poder de nuestra imaginación haciendo una similitud con las modernas consolas de videojuegos que usan millones de personas al rededor del mundo. Creo que esa comparación vino también como un anhelo personal, de poder regresar a los años en los que solo importaba jugar con tus pequeños compañeros. Como si pudiera estar jugando con mis amigos de infancia, pero con el super dispositivo electrónico moderno que cambió por completo el concepto de diversión. También podría ser una forma de explicar a las nuevas generaciones, cómo podíamos jugar y divertirnos plenamente a la antigua, sin tecnología, sin internet, sin Wifi, sin nada más que nuestra propia imaginación.
De ahí fue la idea de la BrainStation, que no es otra cosa sino mi propio cerebro, imaginando infinitas posibilidades de juegos en cada momento de la vida. Por eso es «Mi consola de juegos BrainStation Plus«. Si se pudiera traducir, sería algo así como una Cerebro Estación, o Cerebro Consola de juegos en mi cerebro, en mi mente. Creo que ver durante muchos años la serie animada «El mundo de Bobby» o «Bobby´s World», ha dejado una marcada huella en mi forma de ver la vida por momentos. Bobby era un niño que tenía una imaginación bastante peculiar con la cual podía hacer de cualquier situación de su vida. Una película totalmente adaptada a su estado de ánimo en ese momento, o a su interés particular. De una forma similar, así puede funcionar mi mente en algunas situaciones.
En general, me gusta imaginar múltiples posibilidades siempre. Creo que es una forma de ver las situaciones reales, desde diferentes puntos de vista y a través de diferentes emociones. Resolver problemas es parte de las cosas que me llaman poderosamente la atención. Aunque por irónico que parezca, me cuesta resolver mis propios problemas por momentos. Después de todo es mucho más divertido crear la película con otros personajes, que vivir la película en carne propia.
Como les conté anteriormente, en mi niñez no existía absolutamente nada que pudiera relacionar la tecnología con el concepto de diversión o de juegos interactivos. Aunque pensándolo bien, si recuerdo haber jugado por breves y fugaces minutos, en una vieja consola Atari 2600 que un amiguito vecino tenía a su disposición. Creo que ni siquiera era de él, sino que se la habían prestado por un día, sus primos «adinerados». En mi caso, más bien no había absolutamente nada de recursos, que pudiera relacionar la tecnología con mi poder adquisitivo a ese tipo de juegos. ¡Definitivamente había que echar mano de la imaginación! ¡Eso era superación personal! ¡Eso era resiliencia juvenil nivel pro!
Cuando escribí sobre la BrainStation Kids, me refería a esa etapa inicial de mi infancia, en donde esa consola imaginaria que había en mi mente apenas empezaba a funcionar. Era el inicio de las primeras posibilidades de juegos interactivos en esa etapa de mi vida. El único participante que podía invitar a esas sesiones de juego era mi pequeña hermana. Quien por cierto ya venía con un modelo hiper mejorado e intenso, de su propia BrainStation.
Al paso de unos pocos años, ya mi círculo de amigos era mayor. ¡Ya podía contar a mis amiguitos con los dedos de una sola mano! Eso era un logro enorme a esa edad. Ya en ese momento, la imaginación funcionaba mejor, y además se podía compaginar o complementar, con la imaginación de los compañeros de juego. Era una lluvia de ideas aplicada a la resolución de un único problema común para todos. Cómo sobrevivir las largas horas de un día común y corriente sin tener que estar en casa.
Con la llegada de la adolescencia el círculo de amigos se va modificando o se ve afectado por las circunstancias personales de cada uno. El paso inevitable de la vida que nos lleva por caminos diferentes. Pero nuestra imaginación siempre nos acompaña, y nos permite adaptarnos a cada situación en la forma que mejor nos parezca. Sin lugar a dudas, esas dos etapas son las mejores en la vida de cada persona. Y son posiblemente, las etapas que mejores recuerdos nos pueden producir. No quiero decir que no tuviéramos que ver problemas, o ser parte de episodios tristes al interior de nuestras familias. Me refiero al hecho, de que a pesar de lo que pudiéramos ver o percibir, siempre podíamos «escapar» a ese mundo de juegos imaginarios.
Obviamente cuando llegamos a nuestra etapa adulta todo cambia drásticamente. Ya no podemos evitar los problemas, sino que tenemos que enfrentarlos, buscar soluciones o tomar decisiones. Decisiones que en muchos casos van a ser muy malas, y para las cuales no hay un nivel de juego capaz de cambiarlas, ni hay vidas extra que puedan ayudarnos. Ya en ese punto no se trata de resiliencia, sino de supervivencia, dura y cruda.
Pero también aprendemos a tomar buenas decisiones, y a disfrutar de ellas con el paso del tiempo. Y una de esas decisiones que he querido compartir, es justamente la idea de poder vivir nuestra vida disfrutando de cada pequeño detalle. Como si se tratara de un juego sencillo, divertido e interesante. Como si cada uno tuviera personalizada su propia BrainStation.
A mí, por ejemplo, me gustaba caminar e ir contando los pasos que daba de un lugar a otro. Ahora hago juegos mentales para dividir el viaje en carro en varios segmentos de tiempo iguales, mientras escucho mis canciones favoritas, para calcular cuántas puedo escuchar en cada tramo del viaje.
Es mi deseo, que cada uno de nosotros, podamos recordar las sencillas cosas que de niños nos hacían felices y las podamos adaptar a cada una de nuestras situaciones diarias. Estoy seguro de que, al pensar como niños, tendremos soluciones sencillas a los problemas que ahora posiblemente podemos percibir como enormes. Después de todo cada uno de nosotros viene con su propia BrainStation particular. ¡Yo recién estoy estrenando mi actualización a la versión Plus! Mi consola de juegos BrainStation Plus.
