Blog Enjoy the Silence

El lugar perfecto para poder escuchar nuestra voz interior

Caminar en mis zapatos

Charlize Theron dijo en un documental sobre Depeche Mode: «Depeche Mode es la banda sonora de mi adolescencia. No bromeo, había literalmente una canción para cada ocasión de mi vida». Me siento totalmente identificado con sus palabras. De la misma forma, podría decir que siempre habrá una canción para cada momento de mi vida. Y justo en este momento, «Caminar en mis zapatos» («Walking on my shoes»), es la canción perfecta para celebrar una página más de vida, como acabo de escribir en otra publicación.

Como sabrán a estas alturas de este blog, Depeche Mode es mi banda favorita. Así lo escribí hace un tiempo. Desde el momento que los escuché por primera vez, me gustó absolutamente todo. Su estilo de música, sus letras, su imagen. Y conforme pasaron los años, me fue gustando aún más. Así que definitivamente siempre tendré una canción a la mano para cada momento o sentimiento que vaya saliendo.

En la discografía de Depeche Mode hay un punto alto claramente identificado y muy por encima de todos sus discos. Si lo pudiera describir, lo haría como el camino hacia arriba de una montaña, la más alta posible. En ese camino podríamos decir que el inicio sería su primer álbum, y conforme el camino avanzaba, la calidad de sus discos iba aumentando. Así podríamos llegar a un punto muy cerca de la cúspide, en donde se ve el punto más alto hacia arriba, pero se percibe su cercanía a solo unos pasos.

En ese punto cerca la cima, siempre en el sentido hacia arriba, podría ubicar el disco «Music for the mases». De donde salieron canciones como «Behind the wheel», «The things you said» y «Never let me down again». Como a una distancia de unos cien metros hacia arriba, y justo en la cúspide de la cima musical de Depeche Mode, esta el mejor álbum, «Violator». Ahí no hay nada más hacia arriba que se pueda ver. Todo, absolutamente todo lo que se vea, o mejor dicho, se escuche en este caso, será siempre hacia abajo. Es el punto más alto que alcanzaron en todo sentido. Por supuesto en ese punto es donde se encuentra mi canción favorita «Enjoy the silence». Y donde se encuentran canciones como «Personal Jesus», «The policy of truth», «Halo», «Waiting for the night», «Clean» y «World in my eyes».

Pero justo un par de pasos hacia abajo, justo en el momento en el que se empezaría el descenso de la montaña, está ubicado el álbum «Songs of faith and devotion». De ahí salen «I feel you», «Judas», «Condemnation», «In your room», «Higher Love» y «Walking on my shoes». Yo lo ubicaría solo unos cuantos pasos abajo de «Violator». Entre esos dos discos puedo contar al menos diez canciones del top 15 personal de canciones de Depeche Mode. Claro que esto es según mi gusto personal. Pero estoy seguro que muchos de los fans de la banda, coincidirán conmigo en decir que esos dos discos, marcan el punto más alto de su música.

Después de ese momento vinieron más discos en los cuales podemos encontrar muchas canciones excelentes. Pero no todas juntas como en esos dos. Así que justo de lo mejor de lo mejor, es que sale mi canción para este día. «Caminar en mis zapatos» es una canción potente y con una letra muy directa. Tiene un toque oscuro (como casi todas sus canciones en realidad) y muy reflexivo. Posiblemente esa sea una de las razones por las que me gusta tanto. Tiene un inicio bastante explosivo, si lo pudiera describir de esa forma. De hecho, la versión en concierto refuerza esta idea ya que su inicio siempre está marcado con un excelente juego de luces, batería y guitarras.

Todas las versiones de esta canción son excelentes. No importa si sean en estudio, en concierto, en acústico o en presentaciones para televisión. «Caminar en mis zapatos», es una de las canciones que no puede faltar en sus conciertos. No recuerdo un set list que no la incluyera. Y como dije, está dentro mi propia lista de las mejores canciones. Siempre que llega su turno, es un buen momento para subir el volumen de mi carro, desconectar cualquier pensamiento del día, y poner total atención a la letra.

Así como hace un año me sentí identificado con «Clean», ahora tomo por himno esta canción. Tengo muchos motivos para argumentarlo, pero el principal sería que definitivamente nadie, absolutamente nadie, puede caminar en mis zapatos. La letra empieza fuerte, como haciendo un contexto o una introducción al argumento principal que se quiere exponer. Tiene una forma como de un juicio, en donde se presentan los hechos previos, se revisan las acciones tomadas, y se espera un veredicto. Por su puesto que ese veredicto dependerá de quién sea el jurado en nuestro juicio. Y ahí es donde toma importancia el hecho principal. Antes de juzgar, sería mejor, ponernos en los zapatos de los demás.

Sin lugar a dudas el inicio hace referencia a una vida excesos en los que se podría pensar que no queda nada pendiente de probar. Coincide la época en la que fue escrita, con el período más oscuro del grupo. Seguramente que la frase «Caminar en mis zapatos», tiene una connotación mucho más personal de lo que podamos imaginar.

En mi caso estaría sumamente lejos de ser algo que pudiera describir mi situación. Sin embargo, cuando se llega a ciertas edades en la vida, nos invade un sentimiento un tanto parecido. Algo así como si estuviéramos en un momento en donde ya disfrutamos de los inquietos años de juventud, y nos preocuparan más las cosas por hacer en términos más trascendentales de la vida.

Personalmente me ha invadido más un pensamiento sobre las cosas que quisiera dejar como legado, que las que creo que quisiera hacer de forma individual. Es curioso porque lo que antes nos parecía divertido y emocionante, ahora ya no lo es tanto. Por ejemplo, podía disfrutar de correr en mi carro en la carretera a mucha velocidad, o subirme al más intenso de los juegos mecánicos. Y ahora ambas cosas me causan cierta prudencia a no hacerlas, por no decir temor claramente. Prefiero disfrutar a una velocidad menor de mi viaje, y prefiero ver a los demás gritar en los juegos mecánicos. Así que de alguna forma, también podría decir que a mi edad, he hecho lo que tenía que hacer de forma personal, y no quedan muchas más cosas por demostrar.

Por supuesto que tengo sueños por cumplir. Muchos por cierto. Y espero verlos hechos realidad poco a poco. Después de todo, qué sería la vida si se nos acaban los sueños. Pero son sueños más enfocados en un sentido de plenitud, que de ambición. Son sueños que me motivan a vivir cada día de una forma tranquila y sin prisas por lo que pueda venir. A pesar de las carreras de la vida diaria. Para comprenderlo totalmente tendrían que caminar en mi zapatos, y ver desde aquí lo ven mis ojos.

Muchos de esos sueños se han ido cumpliendo sin esperarlo. Algunos vinieron de forma espontánea, y otros llegaron forzados por las mismas circunstancias. Posiblemente hubieran llegado a su tiempo, pero a veces los veredictos de la vida llegan antes de cualquier deliberación. A pesar de todo me siento feliz por lo que vino, por lo que pasa en este momento, y sé que de una forma o de otra, estaré feliz de lo que venga.

Pedí perdón por las cosas que debía pedirlo. Sé que muchas acciones tuvieron consecuencias y que había que pagar algún precio para sanar daños. Fue una de las experiencias más liberadoras, así que definitivamente me siento agradecido en todo sentido. Es posible que en medio de la tormenta, las situaciones se vieron forzadas, pero el resultado final no lo cambiaría.

Ahora no busco ningún tipo de absolución o perdón. Pero antes de que cualquier persona llegue a una conclusión, deberían tratar de caminar en mis zapatos. Seguramente se toparían con las mismas situaciones, o tendrían que tomar las mismas decisiones. Y al final se darían cuenta que mi caso es muy fácil de decidir. Porque mis intenciones realmente son puras. Ya no busco una conciencia más clara, sino una paz mental después de todo lo que ha pasado. Así que antes de que hablemos de arrepentimientos, mejor intenta caminar en mis zapatos. Se oye muy bien al decirlo en voz alta. Y se siente aún mejor al interiorizar la fuerza de la declaración hecha. ¡Me encanta esta canción!

Ahora no solo me siento identificado con la letra por todo el contexto personal y de relaciones con los demás, sino también por las circunstancias que se han sumado en este último año. Me siento muy identificado con esta canción por el hecho de exponer de una forma alegre, una verdad imposible de refutar. Como repito, nadie puede caminar en los zapatos de otra persona. Aunque sería muy lindo que lo hiciéramos de vez en cuando, para sentir más empatía con los problemas de las personas. Sin dudas que sería un mundo mejor si lo hiciéramos siempre.

Esta nuevo año en mi cuenta individual traerá muchas decisiones que deberé tomar. Ante cada una de esas decisiones, quisiera tener siempre la seguridad de que comprenderán que al final, solo yo decido qué camino tomar. Desearía tener la seguridad también de no equivocarme. Pero eso es algo imposible de garantizar. Le pido a Dios que me de sabiduría para saber interpretar cada uno de todos los consejos que recibo a diario de la mejor forma posible. Sería otro sueño de los que me gustaría ver realizado. Ver que al final de cada decisión, pude utilizar de forma sabia, cada consejo que recibí con amor de cada una de las personas que quería lo mejor para mí.

Sé que la letra de esta canción podría interpretarse de una forma un tanto arrogante. Con un aire presuntuoso o soberbio. Quisiera aclarar que sería una suposición equivocada. Aunque no tendría problemas si así deciden interpretarlo. Como dije, no hay muchas cosas más que me queden por demostrar. Sé que escribo con mucha sinceridad y honestidad acerca de esto. Y para mí es lo más importante.

También sé que en algunos momentos me aconsejarán qué hacer o qué evitar. Pero ni siquiera siguiendo todos los consejos juntos podría evitar que más de alguna cosa salga mal. Así que prefiero equivocarme con mis propias decisiones, que poner la carga pesada de un consejo que no salió bien, sobre alguien mas. Sobre todo porque comprendo que cada consejo sale del corazón. Prefiero solamente recibir el consejo y guardarlo para mi de una forma muy especial.

En este momento, nadie podría caminar en mis zapatos, aunque quisiera. He llegado a la conclusión (muy obvia por cierto), de que nadie puede sentir lo que siento. Nadie puede pensar acerca de lo que estoy pensando. Y nadie puede decidir por mi, lo que yo mismo debo decidir. Es una ley de vida que aplica para todos, no solo para mí. Pero a veces amamos tanto a las personas, que quisiéramos que hicieran lo que nosotros haríamos. Y olvidamos que al final, cada decisión es un regalo y una virtud tan especial, que depende únicamente de nosotros mismos.

Aunque sería muy lindo que pudiéramos caminar en los zapatos de los demás, con el único propósito de ayudar realmente a llevar la carga pesada por un instante, para que la otra persona pueda descansar por un momento. Para esto sería necesario que nosotros estemos dispuestos a soltar nuestros zapatos a los demás. Y que los demás realmente estén dispuestos a usar los nuestros por un instante. Ambas cosas deberían de ser posibles, bajo la condición de que el intercambio sería únicamente para descansar durante el camino. No para evadir nuestra responsabilidad de decidir, ni para apropiarnos de la voluntad de la otra persona.

Este día tengo una linda canción para disfrutar, para cantar, para meditar. Será una canción que me acompañe no solamente este día, sino muchos más en las próximas, semanas y meses. Pero al ser un día especial, quería compartir con ustedes una página más de mi libro personal, del cual ahora escribo una nueva página. Hacerlo es uno más de esos sueños que he podido ver realizados hasta este día. Por el momento, continúo con mi camino, un paso a la vez, sin prisas, sin correr. Disfrutando del silencio y escribiendo una página de vida a la vez.

Te contaría sobre las cosas por las que me han hecho pasar,
el dolor al que he estado sujeto,
pero el mismo Señor se sonrojaría.
Los incontables festines dispuestos a mis pies,
frutas prohibidas para mí,
pero creo que tu pulso comenzaría a correr.

Ahora, no estoy buscando la absolución,
el perdón por las cosas que hago.
Pero antes de que llegues a cualquier conclusión,
intenta ponerte en mis zapatos (caminar en mis zapatos).
Intenta ponerte en mis zapatos.

Te tropezarás con mis pasos,
atendiendo a las mismas citas que yo atiendo,
si intentas ponerte en mis zapatos,
si intentas ponerte en mis zapatos.

La moralidad me desaprobaría,
la decencia me menospreciaría,
el destino me hizo un cabeza de turco,
pero ahora prometo, a mi juez y jurados,
mis intenciones no podían haber sido más puras,
mi caso es sencillo de entender.

No estoy buscando una conciencia más clara,
la paz mental tras lo que he pasado,
y antes de que hablemos de arrepentimiento,
intenta ponerte en mis zapatos,
intenta ponerte en mis zapatos.

Te tropezarás con mis pasos,
atendiendo a las mismas citas que yo atiendo,
si intentas ponerte en mis zapatos,
si intentas ponerte en mis zapatos,
intenta ponerte en mis zapatos.

Ahora, no estoy buscando la absolución,
el perdón por las cosas que hago,
pero antes de que llegues a cualquier conclusión,
intenta ponerte en mis zapatos,
intenta ponerte en mis zapatos.

Te tropezarás con mis pasos,
atendiendo a las mismas citas que yo atiendo,
si intentas ponerte en mis zapatos,
te tropezarás con mis pasos,
Intenta ponerte en mis zapatos.

Walking on my shoes – Depeche mode – Álbum Songs of faith and devotion

«Ahora, no estoy buscando la absolución, el perdón por las cosas que hago. Pero antes de que llegues a cualquier conclusión, intenta ponerte en mis zapatos. Intenta ponerte en mis zapatos. Te tropezarás con mis pasos, atendiendo a las mismas citas que yo atiendo,si intentas ponerte en mis zapatos. No estoy buscando una conciencia más clara, ni la paz mental tras lo que he pasado. Y antes de que hablemos de arrepentimiento, intenta ponerte en mis zapatos. Te tropezarás con mis pasos.»

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«Ahora, no estoy buscando la absolución, el perdón por las cosas que hago. Pero antes de que llegues a cualquier conclusión, intenta ponerte en mis zapatos. Intenta ponerte en mis zapatos. Te tropezarás con mis pasos, atendiendo a las mismas citas que yo atiendo,si intentas ponerte en mis zapatos. No estoy buscando una conciencia más clara, ni la paz mental tras lo que he pasado. Y antes de que hablemos de arrepentimiento, intenta ponerte en mis zapatos. Te tropezarás con mis pasos.»

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Conoceme

Mi nombre es Luis Rodríguez.
Este pequeño espacio al que he llamado Enjoy the Silence, o Disfrutar del Silencio, ha nacido de una forma espontánea. Llegó casi sin pensarlo, como una idea que vino de pronto. Y de inmediato se convirtió en una forma de expresión muy personal en muchos sentidos de mi vida. Surgió como respuesta a una simple pregunta: ¿qué es lo que realmente te gustaría hacer, aunque no recibieras ningún pago por hacerlo?