Aunque parezca paradójico, he estado esperando la noche (en un sentido metafórico) para sentir un poco de calma mental. Por eso quiero hablar un poco sobre esta joya de canción de Depeche Mode. «Esperando la noche» («Waiting for the night»), es justo la canción de la mitad del mejor álbum de Depeche Mode, «Violator». Aunque perfectamente podría ser la primera. Como ya dije antes, creo que todas las canciones de este álbum son excelentes, y cada una tiene un estilo muy particular, y una letra que merece ser escuchada una y otra vez.
Alguna razón tuvo el grupo para dejarla a la mitad del álbum. Quiero imaginar que pensaron en algo así como «una pausa», antes de continuar con el resto de las canciones. De hecho, en algunas ocasiones «Esperando la noche» («Waiting for the night»), ha sido incorporada en los conciertos, precisamente en el «Encore«, o pausa de cada uno de ellos.
Hay un par de versiones de esta canción. Una de ellas es una especie de «Demo», con el que me imagino que iniciaron el proceso de depuración en el estudio. Sin embargo, a mí me gusta muchísimo más la versión original del disco. Incluso la versión en concierto se queda un «poco corta», para la calidad de esta canción. Creo que el impacto de escuchar el álbum Violator, una y otra vez, hace que sea muy difícil encontrar un solo defecto a estas canciones.
La canción «Esperando la noche» («Waiting for the night»), es una balada muy tranquila, muy relajante y hasta reflexiva. La letra de toda la canción invita a eso precisamente, a hacer una reflexión sobre esa parte del día en particular. Nos lleva al momento de tranquilidad por excelencia, en donde podemos cerrar nuestros ojos y soñar. Literalmente podemos soñar. Es justo el ciclo de cada día en donde se supone que eso es lo que debemos hacer.
A veces asociamos la noche con la oscuridad, y a su vez, asociamos la oscuridad con cosas negativas. Por ejemplo, podemos creer que en medio de la oscuridad podemos estar más vulnerables a cualquier peligro. O quizá en nuestra mente, la noche sea algo que nos cause cierto temor o incertidumbre. Posiblemente estamos tan acostumbrados a tener nuestros ojos abiertos durante el día, que confiamos demasiado en ellos. Y seguramente le quitamos protagonismo a los otros sentidos, que nos permiten disfrutar también de la noche.
Pienso en las personas que crecen son algún tipo de limitación en su vista. O quienes han perdido el sentido por alguna trágica circunstancia. Para ellos, todo el día, todos los días, es de «noche». No hay luz. Pero sus otros sentidos se desarrollan de forma sorprendente muchas veces. Podemos quedarnos asombrados cuando alguien puede movilizarse únicamente siguiendo sonidos. O cómo muchas personas sin una visión como la nuestra, pueden distinguir a otra persona solo con su olor. Pensemos también en las personas que pueden leer solo con sus dedos, por medio del lenguaje braille. Para ellos no es una limitante. Para ellos fue la «oportunidad» necesaria y obligada, de desarrollar aún más sus otros sentidos.
Creo que podemos disfrutar de la noche de una forma diferente también. Porque podemos cerrar nuestros ojos a voluntad, y dejar que los demás sentidos nos ayuden a encontrar la belleza del momento. Yo he estado esperando la noche, para hacer una pausa en medio de las situaciones diarias. Y «casualmente» me reencontré con esta canción perfecta para el momento.
Como decía, su ritmo suave y delicado, invita a relajarse y conectar la mente con el entorno en general. Para mí es una de esas canciones que llegan directamente al corazón y al alma. No puedo imaginar un solo día sin música en mi vida. Y esta canción es de esas que vienen y se quedan por varios días. Y aunque en algún momento parece que he dejado de escuchar, de pronto vuelven nuevamente y siguen sonando como si fuera la primera vez que las oigo.
He estado esperando la noche porque cuando todo está oscuro puedo alejarme de la realidad por un momento. Acostado con mis audífonos escuchando música. Quizás son momentos en los que puedo dejar de lado un poco esa realidad que menciona la canción. Una realidad que puede ser muy diferente para cada uno. Pero que en mi caso ha sido particularmente agobiante en algunos momentos. Sin embargo, como repito, al momento de disfrutar de este pasatiempo especial para mí, todo eso puede quedar en pausa. Al menos por un momento.
Así que puedo confirmar que la noche si me ha salvado, y alejado de la «cruda realidad». Cuando solo escucho mi respiración, y poco a poco se sincroniza con los latidos del corazón, y se vuelven una sola melodía. Justo en ese momento, parece que todo es «tolerable», y la tranquilidad empieza a sentirse en cada parte del cuerpo. El cuerpo se relaja y la mente empieza a hacer su magia poderosa, de hacernos parte de la misma imaginación, sea cual sea el escenario, o el tema del día. No importa si es alegre o triste, es un momento mágico, porque es parte de nuestra mente misma.
Pocas veces dirijo mi mirada al cielo en las noches. Creo que debería hacerlo más a menudo cada día que tengo la oportunidad. Podría ser una parte especial de mi «Nueva Ruta» como mencioné en otra publicación hace unos días. Podría encontrar esa «estrella» en el cielo que me diga algo sin decirlo. Posiblemente al ver la inmensidad de la noche y el juego de luces en esa gran pantalla, imagine el rostro de Dios diciéndome que todo estará bien, pase lo que pase. Porque de la misma forma que nos puede impactar ver el cielo en medio de una tormenta eléctrica, de la misma forma nos puede maravillar ver un hermoso cielo estrellado con luna llena. ¿Quién más podría dibujar tal perfección sino Dios mismo?
Mientras he estado esperando la noche, voy aprendiendo a meditar sobre cosas que toman mayor relevancia en algunos momentos de la vida. Posiblemente temas sobre la vida misma y cómo se desarrolla de forma impredecible. En un momento hay luz, y de pronto todo se vuelve oscuro. Pero esta hermosa letra me recuerda que también ahí puedo encontrar esa tranquilidad. Escuchando mi propio corazón latir muy fuerte. Como recordándome que hay una fuerza interior que desea cumplir muchos sueños. Escuchando mi propia respiración y sintiendo todo eso flujo de aire puro yendo a mis pulmones. Llenándolos de oxígeno y de vida al mismo tiempo. Llenándolos de combustible para que la mente siga funcionando y proyectando imágenes muy lindas que me inspiren cada día.
Todos sabemos que durante la noche todos los sonidos se vuelven «más fuertes». En realidad, no es que sean más fuertes. Es simplemente que todo el ruido adicional del día ha parado, y entonces podemos escuchar mejor los detalles. Hasta el sonido de un pequeño grillo toma una dimensión mayor durante la noche. O los pasos de un gato en el techo de la casa. O la respiración de mi amigo el peludo Cocker que anda rondando la casa día y noche. El viento parece silbar en medio de una tormenta en la noche, y el sonido de la lluvia parece tener cierta melodía también. De verdad que todo toma otra dimensión.
Confiamos tanto en nuestros sentidos que a veces creemos todos los mensajes que nos envían. Confié tanto en mis «instintos» y de pronto me sentí completamente vulnerable ante la vida. Una gran lección que trato de aprender. Vi las cosas de forma negativa muchas veces, cuando en realidad no eran tan negativas. Al cerrar mis ojos mientras estaba esperando la noche, podía imaginar todo diferente. Y muchas veces en medio de la oscuridad, me parecía que las cosas eran incluso mejores que cuando decía verlas con mis ojos abiertos. ¡Qué gran verdad encuentro en esta canción!
Al final me quedó con el mensaje reflexivo que nos da Depeche Mode en esta letra. Creo que efectivamente, podemos aprovechar la noche para descansar, soñar y regenerar de cierta forma todo nuestro ser y nuestra alma. Lo mejor de todo es que no tenemos que estar esperando la noche como tal. Podemos hacerlo en cualquier momento del día si así lo deseamos. No importa el lugar o el momento. Solo cerremos nuestros ojos y escuchemos el sonido de nuestro corazón combinarse con el aire que fluye en nuestro cuerpo. Seguramente que todos los demás sonidos alrededor también empezarán a combinarse en algo que nos enseñe algo nuevo este día.
Estoy esperando a que caiga la noche,
sé que nos salvará a todos.
Cuando todo esté oscuro,
nos aleja de la cruda realidad.
Estoy esperando a que caiga la noche,
cuando todo sea tolerable.
Y ahí en la quietud,
lo único que sientes
es tranquilidad.
Hay una estrella en el cielo,
guiando mi camino con su luz.
Y bajo el brillo de la luna,
sé que mi salvación pronto llegará.
Estoy esperando a que caiga la noche,
cuando todo sea tolerable.
Y ahí en la quietud,
lo único que sientes
es tranquilidad.
Hay un sonido en la calma,
alguien se acerca con intención de hacer daño.
Me tapo los oídos con las manos,
aquí es más fácil, para olvidar el miedo.
Y cuando entrecerré los ojos,
el mundo parecía teñido de rosa,
y aparecieron ángeles descendiendo.
Para mi sorpresa,
con los ojos medio cerrados
las cosas se veían incluso mejor
que cuando los tenía abiertos.
He estado esperando a que caiga la noche,
sabía que nos salvaría a todos.
Ahora todo está oscuro,
nos aleja de la cruda realidad.
Llevo esperando a que caiga la noche,
ahora todo es tolerable.
Y aquí en la quietud,
lo único que oyes
es tranquilidad.
Waiting for the night – Depeche Mode – Álbum Violator
